jueves, 26 de abril de 2012

"...de gracia recibisteis, dad de gracia."


Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.9 No lleven oro ni plata ni cobre en el cinturón,10 ni bolsa para el camino, ni dos mudas de ropa, ni sandalias, ni bastón; porque el trabajador merece que se le dé su sustento. 
11 »En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos, y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar.12 Al entrar, digan: "Paz a esta casa." - Mateo 10:8b-12 (NVI)

Arequipa, Perú.
Digamos que el pasaje anterior resumiría mi viaje a Arequipa. La cosa fue así: Renuncié a mi trabajo. Compré un pasaje usando tarjeta de crédito (cuidando mi riñón por si lo tendría que usar para pagar la cuenta a fin de mes) y me fui. Llevé mochila en lugar de maleta para no pagar taxi al aeropuerto. Iba determinada a ahorrar al extra máximo. Llegué. Comí rico. Hasta vi películas, visité al doctor y monté a caballo. Realmente llegué y me acogieron tan bien mis amigos habitantes de Arequipa que no me hizo falta nada.

Claro, cómo no me iban a recibir, si llegué con 2000 pirotines N°8 para  kekitos :)


La preocupación la pasé toda en la reunión con los pastores en la Casa Hogar. Vimos números mientras me tragaba lágrimas. Y al terminar con una oración, yo sentía que mi espíritu estaba de rodillas, es más, de cara al suelo, rogándole a Dios poder ser útil de alguna manera.

Algunas personas son buenas para hacer negocios. Trabajan en oficinas y eso es maravilloso. Yo he intentado, repetidas veces, trabajar en algo “constante” y soy infeliz. Tengo una voz interna que más parece externa porque me grita en lugar de susurrarme. Me regaña y me dice: “¿Qué rayos estás haciendo?” Inservible es para mí estar en una oficina con tanto grito. Cuando tenía más o menos 5 años dije que no tendría hijos. Ya hay muchos niños sin padres. No es una locura, ni nada especial sino ¡es simple matemática! Y si me dicen que mi cabello es fuerte y abundante, lo más lógico es que lo deje crecer para donarlo en lugar de cortarlo a pocos y en degradé para que termine en el tacho de un peluquero desconocido. Y si tengo contactos que de manera espontánea llegan a mí, la capacidad de informar y animar a otros, ayudando a que el trabajo de ayuda suceda exitosamente… debería hacerlo por algo que valga la pena. Algo digno de renombre.

Por eso renuncié. Porque tiene más sentido hacer esto que sentarme a leer documentos. La visita a Arequipa y la forma en la que Dios proveyó y sigue proveyendo es una confirmación de que fue la decisión correcta. Mi temor ahora, es que soy tan imperfecta que lo eche a perder. Necesitaré amigos que me ayuden. No todos somos llamados a hacer lo mismo, por eso trabajar juntos complementando nuestros talentos/recursos tiene sentido.

Ahora estoy buscando voluntarios y patrocinadores. Si eres llamado a participar, comunícate conmigo (la flamante Marketing Manager del Hogar) y te ayudaré a cumplir esa vocación. La Casa Hogar Torre Fuerte ya está, y funciona muy bien. Solo necesita que vayamos y ayudemos a que continúe su trabajo. Ayudar no cuesta mucho. Nos toca dar, Perú.

Página en castellano:  http://www.facebook.com/casahogartorrefuerte
Página en inglés: http://www.facebook.com/CHTorreFuerte

1 comentario:

  1. Intento comunicarme contigo, pero tu no contestas, en fin...
    Ronald Saavedra.

    ResponderEliminar